CARRETERA DEL REY, MOSAICOS DE UM ER-RASAS Y CASTILLO DE AL-KARAK

El día que viajamos desde Madaba hasta Petra, como el camino era largo, hicimos un par de paradas. Además, elegimos el camino largo, que es la Carretera del Rey, pues es más bonita y encierra mucha historia. Esta carretera es una ruta de 5000 años de antigüedad que ya los nabateos empleaban como ruta comercial. Unía el comercio de Asia con el de África y fueron muchos los pueblos que transitaron por ella hasta el día de hoy. La carretera serpentea subiendo y bajando cañones desérticos y ofrece bonitas panorámicas. Los romanos, los bizantinos y los cruzados fueron algunos de los que construyeron a su paso, por eso dejaron vestigios como las ruinas y mosaicos de Um er -Rasas y los castillos de Al-Karak y Shobak.

Nuestro primer alto en el camino fue Um er-Rasas. Las ruinas que podemos contemplar allí pertenecen a tres pueblos: el romano, el bizantino y el proto-musulmán. Es un asentamiento bíblico también (Mefat). Aunque todavía no se ha excavado todo el asentamiento, es Patrimonio de la Humanidad. La entrada es gratuita si tienes el Jordan Pass. Nosotros estábamos prácticamente solos cuando lo visitamos. Ni siquiera hay nadie vigilando que no te salgas del camino y te metas por entre las ruinas (no están valladas) y, lo que es una pena, no hay paneles informativos que te cuenten lo que tienes delante o algo de su historia. Lo más bonito de este enclave son sus mosaicos de la Iglesia de San Esteban, que datan del año 785 y se conservan en unas condiciones sorprendentes. En ellos podemos ver plasmadas las ciudades más importantes de la región, así como escenas de caza y pesca.

Más adelante en nuestra ruta Madaba-Petra llegamos al impresionante castillo de Al-Karak. Este castillo fue construido por los cruzados hacia el año 1140, aunque más adelante lo tomaron otros como Saladino y los mamelucos. Así que el castillo mezcla el estilo cristiano con el árabe y el bizantino. La entrada también está incluida en el Jordan Pass y de nuevo se echan en falta algunos paneles informativos que te cuenten la historia del castillo. Este se alza en lo alto de una colina de la ciudad en la que se encuentra y su vista desde abajo es imponente. Una vez dentro, puedes perderte un buen rato entre sus recovecos, pues está muy bien conservado y es grande.

Nosotros aprovechamos esta parada para comer en uno de los restaurantes que estaban en una de las calles que dan a la entrada del castillo. Después emprendimos de nuevo el viaje para parar a visitar el castillo de Shobak, que fue construido también por los cruzados. Sin embargo, cuando llegamos (a las 18:00) estaba ya cerrando, así que no entramos y lo vimos sólo desde fuera.

Nuestra ruta por la Carretera del Rey vio su final al llegar a Wadi Musa, es decir, la pequeña ciudad que hay a las puertas de Petra y donde seguramente te alojes tú también. Allí dormiríamos esa noche, en el Petra Corner Hotel (donde estuvimos muy a gusto), soñando con unas de las ruinas más famosas del mundo, mirando desde la azotea hacia el horizonte al atardecer, pues sabíamos que allí nos esperaban sin moverse para que las conociéramos al día siguiente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s